Hablando con nuestros compañeros de la embajada nos propusieron que Wonderland Events se encargase de un evento que se celebraría próximamente en la residencia del Embajador.
Después de las 20 vueltas que hizo el taxi (suelen hacerlo para cobrar de más) al fin llegamos a la residencia, una casa preciosa estilo colonial rodeada de jardín con piscina y porche repleto de flores de colores. Allí nos encontramos con la mujer del Embajador y después de hablar sobre todo lo que se haría en el evento, nos pusimos a examinar hasta el último detalle de la casa: tomando medidas, haciendo fotos y dibujando bocetos. Solo con ver esa espectacular casa y el gran espacio que teníamos, se nos ocurrieron 1000 ideas de golpe.
¡Ahora sólo tenemos ganas de llegar al despacho para ponernos manos a la obra!
Patricia